"La tarea que viene en materia legislativa no será nada fácil": senador Guillermo García Realpe.

 

Tras los adversos resultados del pasado dos de octubre cuando el pueblo colombiano en su mayoría decidió decirle no en el plebiscito a los acuerdos logrados en La Habana, el país entró en vilo, pues quienes le apostamos al sí y a la reconciliación nacional vimos cómo se hacía esquiva esa posibilidad.



Sin embargo el Presidente Juan Manuel Santos no desfalleció y siguió intentándolo, jugándose todo su capital político en la búsqueda de la paz. Fue así, como desde el alto gobierno se convocó a todos los sectores de oposición. Entonces, vimos desfilar por los pasillos del Palacio de Nariño a políticos, líderes de iglesias cristianas, y a otros tantos que fueron convocados para entre todos construir un nuevo acuerdo de paz, más incluyente, equitativo y amplio que permitiera satisfacerlos a todos.



La tarea dio resultado, la oposición y representantes del NO, fijaron sus posiciones y a lo largo de varias semanas concluyeron sus aportes con 410 propuestas, en su mayoría encaminadas a hacer mejoras en los puntos sobre justicia, participación política y elegibilidad, equidad de género y ajustes frente al tema de tierras para que no haya expropiación de lo privado.

 

Ahora viene una nueva incertidumbre, la refrendación de lo nuevamente acordado. Entorno a esto han surgido propuestas de toda índole. Se habla de convocar un nuevo plebiscito, de cabildos abiertos en Asambleas y Concejos distritales y municipales. En todo caso, en mi opinión; me parece que los nuevos acuerdos deben ser refrendados por el Congreso de la República, es el poder legislativo quien representa hoy a 14 millones de colombianos de todas las regiones. No se correrían riesgos con un nuevo resultado adverso en un segundo plebiscito, el país se ahorraría cerca de $300 mil millones, cesaría tanta polarización política y quedaría listo el camino para empezar a legislarse para el posconflicto.



La tarea que viene en materia legislativa no será nada fácil, se requieren de entrada expedir más de 50 nuevas leyes que desarrollarán lo acordado en La Habana. Cualquiera que sea el escenario estamos listos para refrendar los nuevos acuerdos, porque la Paz de Colombia lo demanda todo, es un derecho prevalente.