Universidad de los Andes

¿Ya haces parte? ingresa si no registrate en nuestra comunidad

¿Ya te encuentras registrado?

También puedes ingresar con otra identificación

Elige de las opciones de abajo, con cual deseas ingresar a CongresoVisible.org. Actualmente soportamos Google Accounts, Facebook y Twitter!

O regístrate en CongresoVisible.org

También puedes registrarte en CongresoVisible.org y obtener tu cuenta.

Registrarme
Mar 2011 17

Carbón: un carrusel de burlas en contra de la vida humana

“La vida humana está amenazada por un carbón de exportación mal manipulado en las playas del Magdalena”: senador José David Name.

En algún otro país desarrollado la situación habría provocado la caída de ministros y la salida de otros funcionarios. Pero como se trata de Colombia, aquí las denuncias abundan y los daños a los ciudadanos también sin que haya investigaciones, amonestaciones ni sanciones ni nada que se le parezca.

 

Hoy, ciertos sectores de la justicia están más empeñados en perseguir a la dirigencia política que en satisfacer las expectativas ciudadanas respecto de los asuntos que la afectan y provocan conflictos con el Estado. Nos declaramos a favor del esclarecimiento de la conducta de quienes transgredieron las fronteras de la ley, pero dentro de un sano equilibrio que no perjudique lo que debe evaluarse en otras esferas de la vida nacional.

 

Los órganos de control están enfrascados en el carrusel de la contratación capitalina, pero se olvidan del carrusel de burlas que implica el desconocimiento de procesos adelantados por la Defensoría del Pueblo y una serie de fallos de la Corte Constitucional que piden la protección de la vida humana amenazada por un carbón de exportación mal manipulado en las playas del departamento del Magdalena, concretamente en el sector comprendido entre Ciénaga y el Distrito de Santa Marta.


Primero fueron las descargas de aguas negras que contaminaban toda la zona desde el año 1997. Después de algunas medidas que calmaron parcialmente ese problema, sobrevinieron los ocasionados por la Drummond, el Grupo Caribe y Prodeco al instalar sus puertos carboneros en la región para enviar a los mercados internacionales el carbón extraído en el Departamento del Cesar.


Tras los innumerables inconvenientes de contaminación generados por el transporte del carbón en camiones y en tren, el hundimiento de barcazas en pleno recorrido marino y la resistencia de las empresas explotadoras a tomar medidas de fondo, ahora se da el irresponsable incumplimiento de la norma que obliga al cargue directo del material energético.


Es decir, no solo se mantiene un peligroso y contaminante manejo de la carga carbonífera sino que en plena narices de las autoridades se pasan por la faja la medida del cargue directo. Es una montaña rusa de arbitrariedades, sin que nadie meta en cintura a quienes se mofan de las disposiciones oficiales para proteger el medio ambiente y la vida humana.


Cada día que pasa es una tortura para residentes y turistas que llegan a disfrutar las hermosas playas del Magdalena. Sería muy injusto desconocer los aportes que ha hecho al país el desarrollo de la minería de carbón, un sector en el que los movimientos de capitales desbordan la imaginación. También sería lamentable desconocer la necesidad de llamar la atención en relación con la prioridad de no dejar que se incremente la deuda ambiental que la actividad tiene con la población en esta zona de alto riesgo.

No me anima ningún tipo de dificultades con las empresas mineras a gran escala y antes que enfrentamientos, solo tengo para ellas motivos de reconocimiento y admiración. No obstante, me siento obligado con mis electores y la ciudadanía en general a ejercer la defensa del interés público. 

Por eso hago un cordial llamado al Ministerio del Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, a los órganos de control y a las empresas mineras, para que se adopten de manera urgente los correctivos que faltan con el fin de de preservar el ecosistema regional y evitar mayores perjuicios a los habitantes y visitantes de las áreas en donde están instalados los puertos de exportación.

Es que el polvillo del carbón tiene un efecto devastador sobre la ecología y causa daños en la piel y el sistema pulmonar de los seres humanos y la vida de otras especies regionales. Si no hay  controles drásticos, si  no se cumplen las medidas dispuestas para un mejor manejo del mineral y si no hay colaboración de las empresas, muy pronto asistiremos a un panorama de desolación y enfermedades crónicas. Como si de las entrañas de la tierra hubiesen extraído otra versión de la tragedia de Hiroshima, para multiplicarla en las playas del Magdalena.

 

Contacto periodístico – Celular 3126984801

 

Consulte original



Comentarios (0)

Blog del Senador José David Name

por

José David Name Cardozo

Cónsul de Colombia en Nueva York

74 Posts    

Entradas Antiguas